martes, 3 de mayo de 2011
lunes, 2 de mayo de 2011
El primer amor
Dicen que el primer amor no se olvida nunca, y que lo que llegas a sentir cuando estas enamorada por primera vez, no lo vuelves a sentir de manera tan viva y fuerte nunca.
Cuando nos enamoramos de una persona, creemos que no hay mundo más allá de su mirada, que esa persona lo es todo para nosotros y sin ella nos sentimos solos y débiles.
Cuando llega esta persona, nuestra vida cambia por completo. Nuestra forma de pensar, de actuar, de tomar decisiones... todo cambia.
Cuando estás con esa persona crees que lo tienes todo, te sientes realmente bien, en un estado de felicidad casi insuperable. Pero todo lo que empieza, acaba, y las promesas solo se quedan en palabras que se lleva el viento...
Las tardes en el césped bajo el cielo azul donde os prometíais mutuamente amor eterno solo quedan como recuerdos.
Aquella finca que decidisteis hacer vuestra en un futuro, vuestros trabajos, el nombre de vuestros hijos, hasta vuestro perro! Todo en el olvido.
Un día crees que lo tienes todo y otro día no te queda nada.
Y cuando llega ese día, el día en el que pierdes a esa persona, a tu primer amor, crees que no podrás superarlo, que no volverás a encontrar a nadie igual y que quizá no encuentres a nadie simplemente...
Todo esto ocurre porque solemos enamorarnos en la adolescencia, y tenemos la costumbre de hacer las cosas más grandes de lo que son, de dramatizar lo todo.
Te pasas noches y noches en vela viendo su foto mientras llenas la almohada de lágrimas.
Y tras un largo tiempo, lo consigues, pasas de página y decides seguir tu camino.
Decides no sufrir más por algo perdido e irrecuperable. Y entonces te paras y piensas en las cosas que has vivido, las que ya no vivirás con esa persona. Cuando llegas a esta situación, ni el pasado ni el futuro valen, no te puedes aferrar siempre a lo que has vivido ni pensar en que será de ti mañana porque, así, solo te pierdes tu presente.
No permitas que tu primer amor sea el único, ni temas a la soledad. No te dejes guiar por la tristeza y vive el presente donde quizá halla alguien más cerca de lo que crees que te haga sentir realmente viva y feliz.
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