lunes, 16 de mayo de 2011

Camino.

Bueno más que nada escribo ya que es por la noche cuando me da por pensar demasiado las cosas.
No sabría definir mi estado de ánimo en este momento ya que es demasiado raro. No estoy triste, tampoco estoy feliz, no sabría definir como me siento.
A veces me paro a pensar en si la vida tiene realmente un camino, o se va construyendo conforme andamos. Antes, creía que cada uno tenía su camino y que iban apareciendo cosas en el conforme lo recorrías, e ibas dejando atrás otras cosas por diferentes motivos o simplemente, porque eran solo eso, una parte de tu camino, solo una parte…
Hoy no estoy segura de eso, pues ahora mismo creo que yo no tengo ningún camino trazado ni por trazar.
Por la mañana me levanto y digamos que mis días son… improvisados, y eso en parte es bueno, pues cada día es emocionante y único, no sabes lo que te espera y eso a la vez, es frustrante. Te levantas y no sabes que va a ser de ti al final del día, si cambiará hoy algo en tu vida o sucederá algo lo suficientemente importante para ti como para que al día siguiente puedas levantarte y decir con seguridad: hoy pase lo que pase, sé que será un buen día. Pues tengo algo o alguien que me motiva a que lo sea y hoy me va a hacer feliz.
Digamos que por eso creo que no hay un camino trazado, no en todo el mundo, hace unos meses creí tener las cosas muy claras, me levantaba sabiendo que iba a hacer por la tarde, por ejemplo… Como, una rutina.

No me parece mal mi situación, pues las rutinas se hacen pesadas y repetitivas, solo que, a veces, solo a veces, me siento débil y necesito tener algo a lo que agarrarme, tener un motivo por el cual levantarme y decir, puedo. Sé que puedo.


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